Sólo hubo una cosa que me amargó la noche, y fueron ciertos mensajes de cierta persona que ya no tiene ningún derecho a meterse en mi vida, más aún sabiendo que ha estado ignorándome durante algo más de un mes, que he tenido que dejar de ir con un grupo de colegas porque la tensión se podía cortar en el ambiente, y en cuanto empiezas a pasar página, zasca! hostiazo y cabreo por parte de la menda.
No llevo intención de contestarle, no se lo merece.
¡Y el sábado que viene hago 21 añitos!
