Os lo creais o no, esta mañana he estado un rato largo tirada en la cama buscando una palabra que definiese mi estado anímico, y solo me salía en inglés. Son cosas que me pasan a veces, igual que hay palabras que solo conozco en valenciano.
Y esto viene a que ayer me fui de cena con unos compañeros de un cursillo de libre elección que estoy haciendo, en el que se supone que se estrechan lazos con los compañeros, aprendes a soltarte y ese tipo de cosas; y claro en la clase mientras hacemos los juegos y demás chorraditas pues estoy agusto. Pero ayer fue como una ducha de agua fría, realmente no tengo nada en común con esa gente, y algunos de ellos me parecen maleducados, egocéntricos y falsos.
Así que a menos de la mitad de la noche me fui. Realmente no pintaba nada ahí. Y así estoy ahora,
decepcionada.
A veces creo que al conocer a gente pongo demasiadas esperanzas en ellos, que intento por todos los medios que la nueva relación funcione, aunque la mayoría de las veces me quedo como ahora, menos mal que en este caso en concreto no he desperdiciado demasiado tiempo.
Y aún me quedan dos clases con esta gente...